Actualmente estoy en la residencia de artistas del Centro Cultural Mundos Flotantes, Madrid, España; además de colaborador del mismo.
Descubrí mi pasión por la fotografía en 2009 y me dediqué a ella profesional y artísticamente hasta 2020. Durante el confinamiento perdí la motivación y empecé a explorar la fotografía analógica, reparando cámaras averiadas para poder seguir creando con un presupuesto limitado.
En 2021, desmonté una cámara irreparable y la transformé en una pieza artística. La reacción de mi entorno me impulsó a seguir desarrollando obras que fusionan fotografía, arte y sostenibilidad. Poco después, comencé a exponer en un espacio físico en Madrid.
En 2022, compaginando fotografía y escultura, decidí aislarme durante varios meses para definir mi camino. Fue entonces cuando encontré el sentido de mi trabajo y decidí enfocarme plenamente en el arte.
Desde 2023, he orientado mi obra hacia galerías y espacios culturales. Mi práctica se basa en la transformación: no temer al cambio y construir nuevas versiones a partir de lo vivido. Ese es el mensaje que impulsa mi trabajo.
Desde 2024 he retomado el boceto como un espacio de exploración y proceso. A través de composiciones geométricas, desarrollando estudios para futuras obras, a modo de herramienta de desbloqueo y liberación creativa.
Los dibujos se abren al público como piezas en sí mismas, ampliando mi lenguaje y diversificando las técnicas que sostienen mi práctica artística.